La escuela

Qué es la Daseinsanalyse

Una psicoterapia fenomenológico-hermenéutica en el método y ontológico-antropológica en la orientación. Respeta el fenómeno como aquello que se muestra desde sí mismo.

  1. Martin Heidegger Sein und Zeit · 1927
  2. Ludwig Binswanger 1881–1966
  3. Medard Boss 1903–1990
  4. Gion Condrau 1919–2006
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Las palabras clave

1.1.: Los fundadores: Binswanger, fundador en el campo de la psiquiatría descriptiva,

Boss, fundador de un método psicoterapéutico y continuador Condrau, el fundador de la escuela psicoterapéutica daseinsanalítica

1.2.: La Daseinsanalyse como psicoterapia se funda en la ontología de Martin Heidegger

1.3.: La comprensión afectivamente templada del sentido heideggeriano de Da-sein 1.4.: La antropología y el enfoque fenomenológicos (Husserl) 1.5.: La fenomenología hermenéutica de Heidegger en «Ser y Tiempo» 1.6.: La pregunta por el «Ser» 1.7.: Conceptos fundamentales:

AlemánInglésFrancésPortugués
SeinBeingÊtreSer
DaseinBeing-ThereÊtre le-làDasein (Ser-ai)
In-der-Welt-SeinBeing-in-the-worldÊtre-au-mondeSer-no-mundo
Entwurf / GeworfenheitProject/ThrownnessProjet / DérélictionProjeto/ Ser-lançado
Sein-zum-TodeBeing-towards-deathÊtre-vers-la-mortSer-para-morte
SorgeCareSouciCuidado/cura
ZeitTimeTempsTempo
EreignisEventEvénement-appropriantAcontecimento apropriativo
GelassenheitDetachmentLaisser-être / SérénitéSerenidade
LichtungClearingEclaircieClareira
OffenständigkeitOpennessApéritéAbertura
EntschossenheitResolutenessRésolutionResolução
Frei-SeinBeing-freeÊtre-libreSer-livre
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Historia y principios

A comienzos del siglo XX, varios pensadores se atrevieron a expresar su temor de que el poder de la ciencia natural ensombreciera, e incluso aplastara, la dimensión fundamental de la psicoterapia, la cual se arraiga en la pregunta «¿Quién es el ser humano?». La Daseinsanalytik de Martin Heidegger sentó las bases en Sein und Zeit (Ser y Tiempo) (1927). La Analytik del Da-sein (como el ahí del ser) tiene por tarea mostrar que el mundo no es la mera totalidad de los objetos que se enfrentan a un yo o sujeto, idea puesta por el pensamiento cartesiano y fundamental para las ciencias naturales. Heidegger mostró que el mundo no es accesible sin una relación previa del ser humano con él. El Da-sein humano es esa apertura presente al mundo, siempre ya referida a él, situada en él de tal modo que a él remite en la realización de toda acción. De ahí se sigue que el ser humano está corporalmente (leiblich) presente y situado en su mundo. La Daseinsanalytik de Heidegger pervive en el pensamiento y en la práctica de los clínicos como Daseinsanalyse, gracias al fundador de la Daseinsanalyse, Ludwig Binswanger (1881-1966), psiquiatra que, valiéndose del método fenomenológico, mostró cuidadosamente cómo la ideología de las ciencias naturales y el modo de pensar en ella basado se quedan cortos para dar cuenta de la experiencia y la conducta humanas, y yerran la naturaleza específica del existir humano. Medard Boss, psiquiatra suizo (1903-1990) al que cabe tener por el primer representante de la Daseinsanalyse como método terapéutico, distinguió siempre con claridad la Daseinsanalyse de la Daseinsanalytik (parte de la ontología fundamental de Heidegger). Importa subrayarlo una y otra vez: la Daseinsanalyse no es una aplicación directa de conceptos heideggerianos en el marco de la actividad clínica. La Daseinsanalyse busca el sentido de la existencia de cada ser humano en su experiencia personal única. El alcance terapéutico de la Daseinsanalyse descansa en una comprensión del modo en que el fenómeno de la existencia humana se muestra en su aceptación de lo que es tal como es. Tal comprensión conduce a una forma novedosa de actividad clínica. Boss editó los Seminarios de Zollikon de Heidegger, que recogen sesiones de estudio destinadas a médicos psiquiatras y a estudiantes de medicina. La obra es un hito en la historia y el desarrollo de la Daseinsanalyse. Los seminarios tienen por pregunta inicial: ¿qué significa existir? Entre otras nociones discutidas figuran la existencia empírica, la realidad, la objetividad, la extensión como propiedad del espacio, qué significa ocupar espacio, la percepción, la noción de cuerpo material (Körper), el cuerpo propio del hombre (Leib) y el fenómeno corporal (Leibphänomen), y la libertad. Gion Condrau (1919-2006) fue, en 1971, cofundador y director del Instituto Daseinsanalítico de Psicoterapia y Psicosomática. El instituto llegó a conocerse después como Escuela Daseinsanalítica de Zúrich. Condrau se formó en psiquiatría, neurología y filosofía. Llegó a ser daseinsanalista tras su análisis didáctico con Medard Boss y asistió a los seminarios de Zollikon de Martin Heidegger de 1959 a 1969. En sus numerosas publicaciones, Condrau se centró en la puesta en obra del pensamiento de Heidegger en el trabajo clínico y psicoterapéutico, y desarrolló una teoría daseinsanalítica de la neurosis y de la psicosomática asentada en los principios de la fenomenología. En 1990, Condrau y el grupo de Zúrich fundaron la Federación Internacional de Psicoterapia Daseinsanalítica (IFDA).

Alice Holzhey desarrolló un nuevo enfoque daseinsanalítico del sufrimiento psíquico, igualmente fundado en la antropología existencial de Heidegger en Sein und Zeit, pero que incorpora intuiciones importantes de Kierkegaard y de Sartre. Esta versión de la Daseinsanalyse se apoya en el psicoanálisis, pero da a los descubrimientos decisivos de Sigmund Freud un sentido existencial. Aborda la psicopatología por vía de una hermenéutica existencial que revela a los seres humanos como un «padecer del propio ser». También la interpretación de los sueños se aborda de modo hermenéutico.

Teoría y método

La Daseinsanalyse puede entenderse como una forma de psicoanálisis de enfoque fenomenológico-hermenéutico y de orientación ontológico-antropológica. Va más allá del modelo científico del psicoanálisis, limitado a objetivaciones de la existencia humana. Su postura de base exige el mayor respeto por los fenómenos mismos (entendiéndose por fenómeno lo que se muestra en sí mismo como lo que a nosotros se revela). Guiada por la intuición fenomenológica de Edmund Husserl según la cual todo lo que «es» se muestra en sí y desde sí, la Daseinsanalyse fija su atención en los fenómenos como fundamento del sentido en la vida humana. Estos se revelan en la realización fáctica del ser-en-el-mundo del paciente, a medida que este pasa a primer plano. El fundamento portante y el núcleo de la terapia daseinsanalítica es el otro ser humano (Da-sein) en su relación con el terapeuta. Desde el primer momento, daseinsanalista y daseinsanalizando están envueltos en una relación humana primordial en la que cada uno de los dos aporta su parte. Ambos están implicados en un acontecer que determina el desarrollo de su relación mutua, conduce al daseinsanalizando a la autonomía y le muestra su lugar en el mundo. El punto de partida de una comprensión daseinsanalítica del sufrimiento humano es la existencia del ser humano. Existencia no designa el mero estar-ahí de un ser sintiente (objeto), sino el modo de ser propio de los humanos como Da-sein referido al mundo. Los temples de ánimo son formas de la disposición afectiva que abren de inmediato una relación con el mundo, a menudo por un apartarse del ser-sí-mismo auténtico. Así, en la angustia (una de las formas fundamentales de la disposición afectiva), la posibilidad de ya no poder ser se muestra como temor del no-ser (de la nada) y como inquietud por la propia existencia. Los sueños son un ámbito importante de exploración terapéutica en la Daseinsanalyse. A diferencia del psicoanálisis, la Daseinsanalyse no exige reinterpretar un sueño suponiendo un deseo en su base. El sueño se toma tal como se muestra, como parte del ser-en-el-mundo. Los daseinsanalistas no distinguen el contenido manifiesto del sueño de supuestas ideas latentes. En su método, la Daseinsanalyse trata de corresponder a cada caso de Da-sein humano. Siguiendo las intuiciones de Heidegger, la Daseinsanalyse ve la existencia del ser humano como un ámbito de apertura del Da-sein a todo cuanto encuentra. La Daseinsanalyse comprende el ser del Da-sein humano en los múltiples modos de su presencia como apertura al mundo. Tal presencia abarca la apertura a lo ausente tanto como a lo presente, a lo pasado como a lo venidero, que tomados en conjunto constituyen la amplitud temporal entera del ser humano. En la Daseinsanalyse se trata de liberar a la persona de toda traba a esta apertura, es decir, de su verdad como desocultamiento (Unverborgenheit) del ser. Eso libera para el ser-sí-mismo en el ser-con y el ser-el-uno-para-el-otro.

Tratamiento

Dada su comprensión fundamental del ser humano, la Daseinsanalyse conviene al tratamiento de todas las formas de sufrimiento psíquico y psicosomático, siempre que el paciente esté motivado, dispuesto y en condiciones de afrontar su propia existencia y sus conflictos. Los trastornos del desarrollo que han impedido el pleno cumplimiento de las posibilidades de relación disponibles para el paciente se manifiestan en trastornos neuróticos, psicosomáticos y psicóticos. Al daseinsanalizando le toca dejarse entrar en el «espacio» de una relación que se abre, a fin de madurar más en la relación terapéutica. El fin de la terapia daseinsanalítica es que la persona pueda permanecer abierta de modo óptimo a su mundo, haciendo posible un existir libre y responsable de sí mediante el desvelamiento de su Da-sein y de su dinámica. Preocupaciones fundamentales son su ser o no-ser, la vida y la muerte, pero también el ser-sí-mismo tanto como el cuidado de sí y de los demás, el estar abiertamente presente desde el punto de vista del otro (el ser-con), y la apertura al mundo circundante (Umwelt), esto es, a todo lo no humano, animado e inanimado, que encuentra. La psicoterapia daseinsanalítica comprende el sufrimiento psíquico y psicosomático como modos de existir restringido y no libre respecto del mundo circundante y también del Mitwelt (el mundo con los otros). Para la Daseinsanalyse, los síntomas psíquicos tienen sentido, cuyo esclarecimiento conduce al paciente a sí mismo y a la razón de su sufrimiento. Es tarea del terapeuta daseinsanalítico: • acceder a una comprensión de los modos vividos y corpóreos de sobrellevar las posibilidades de ser (existenciarios) dadas a cada persona y constitutivas de su existencia; y • corresponder, en su serenidad (Gelassenheit), a la relación que se desarrolla con el daseinsanalizando.

En este momento de la historia de la psicoterapia, el enfoque daseinsanalítico ofrece el acceso más generoso a la existencia humana, un acceso que no se limita a la actitud científico-natural que domina el campo desde sus orígenes.

Organización

La Daseinsanalyse se practica en varios países del mundo. Cada uno de ellos cuenta con una asociación nacional que gestiona la formación y la supervisión de los profesionales. Una federación internacional (IFDA), afiliada a la Asociación Europea de Psicoterapia, agrupa a las asociaciones nacionales. La Federación tiene por objeto clarificar y mantener los rasgos propios de la Daseinsanalyse, favorecer la creación de asociaciones nacionales y proporcionarles las orientaciones esenciales de la práctica, «fomentar la enseñanza y la investigación en los ámbitos de la fenomenología daseinsanalítica, la antropología y la terapia daseinsanalítica, organizar seminarios, conferencias, cursos y congresos, apoyar publicaciones científicas y reseñas de obras de orientación daseinsanalítica, y establecer contactos con otras escuelas de psicoterapia y de filosofía.

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La psicoterapia daseinsanalítica

Por Gion Condrau

Por el Prof. Dr. Gion Condrau

La Daseinsanalyse debe su origen y su desarrollo a la renovación espiritual que siguió a las dos guerras mundiales. En el ámbito de la psiquiatría nació en los años veinte un movimiento, suscitado en parte por las discusiones en torno al psicoanálisis freudiano, en parte por un malestar científico frente a la psicopatología clínica tradicional y sistematizadora; buscaba una nueva comprensión de los fundamentos de la existencia humana y de sus trastornos. En particular, la orientación unilateral, científico-natural, de la psiquiatría y de la psicoterapia fue objeto de crítica encendida. De ahí surgió la llamada psiquiatría «antropológica», iniciada por investigadores de renombre como Ludwig Binswanger, Viktor von Weizsäcker, Viktor von Gebsattel, Eugène Minkowski, Erwin Straus, Rollo May, R. D. Laing y otros.

Ludwig Binswanger (1881-1966) es tenido por el verdadero iniciador de la psiquiatría daseinsanalítica. Al principio, sin embargo, a raíz de sus intensos estudios de la fenomenología de Husserl, llamaba a su orientación de investigación «antropología fenomenológica». A partir de 1941 prefirió «Daseinsanalyse» para su nuevo enfoque científico. Por entonces, Binswanger ya había sido decididamente influido por la obra de Martin Heidegger, en especial por el libro de este, «Ser y Tiempo», publicado en 1927. La obra principal de Ludwig Binswanger, «Grundformen und Erkenntnis menschlichen Daseins» (formas fundamentales y conocimiento del Dasein humano), apareció en 1942. Siguió toda una serie de publicaciones sobre la Daseinsanalyse, sobre el lenguaje y la conducta de los esquizofrénicos, así como estudios sobre la melancolía y la manía. Hay que mencionar que Binswanger fue también influido por Sigmund Freud, con quien mantuvo una amistad de toda la vida, aunque discrepara de las tesis principales de la teoría psicoanalítica.

Tras la Segunda Guerra Mundial se formó en Zúrich una escuela de Daseinsanalyse distinta de la de Binswanger. Su primera preocupación era la aplicación práctica de la fenomenología de Heidegger a la teoría de las neurosis y a la psicoterapia. Medard Boss (1903-1990) había logrado interesar personalmente a Heidegger por las preocupaciones de los psicoterapeutas y hacerle participar en el correspondiente programa de formación. Ello condujo primero a una discusión y a una crítica de la metapsicología del psicoanálisis freudiano y de la psicología analítica de C. G. Jung. Mientras que Boss, en sus primeras publicaciones daseinsanalíticas, estaba claramente bajo la influencia de Ludwig Binswanger, se distanció de él de modo bastante abrupto. En 1957, tras una conferencia en Madrid, Boss publicó una crítica decisiva de Freud, de Jung y de Binswanger que, por desgracia, llevó a la ruptura entre ambos científicos. Binswanger se sintió traicionado tanto por Boss como por Heidegger, y desde entonces se refirió más a Husserl, mientras que Boss era apoyado por Heidegger, con quien desarrolló una amistad personal y científica. Mientras Binswanger rehusaba abiertamente institucionalizar su «Daseinsanalyse psiquiátrica» y se concentraba en la investigación fundamental (antes que en los valores psicoterapéuticos), Medard Boss fundó, junto con Gion Condrau, la Sociedad Suiza de Daseinsanalyse en 1970 y el Instituto de Zúrich de Psicoterapia y Psicosomática Daseinsanalíticas en 1971, conocido más tarde como Fundación Medard Boss. De 1959 a 1968, Heidegger visitó a Boss en Zollikon, donde impartió los famosos y mundialmente conocidos «Seminarios de Zollikon». En 1984 se fundó en Zúrich la Federación Profesional Suiza de Daseinsanalyse.

Por consiguiente, la Daseinsanalyse como psicoterapia se funda en la ontología de Martin Heidegger y en su visión fenomenológica de la existencia del ser humano como el ámbito de apertura del Dasein a todo cuanto encuentra. Esto significa que el Dasein humano es, por principio, abierto y libre para percibir sin distorsión todo lo que se desvela por sí mismo desde su contenido de sentido. En este punto, la fenomenología se distingue de la visión dualista del mundo propia de las ciencias naturales, las cuales descansan en última instancia en la filosofía de René Descartes, según la cual existe un abismo insalvable entre el espíritu humano y la materia mensurable.

Semejante visión de la naturaleza del ser humano conduce necesariamente a una nueva antropología, es decir, a una ciencia desprendida de una reducción puramente científico-natural, pero también de especulaciones metapsicológicas. Mientras que la biología solo puede captar un aspecto parcial de la existencia humana, la metapsicología de la escuela positivista —según la mirada daseinsanalítica— abandona el suelo de la realidad visible.

Esto tiene consecuencias para la terapia. En cierto sentido, la Daseinsanalyse puede verse como un desarrollo ulterior del psicoanálisis. El marco exterior se ha mantenido más o menos inalterado. Hay, sin embargo, diferencias sustanciales en cuanto a la interpretación de síntomas, símbolos y sueños. En esos ámbitos, la Daseinsanalyse procede fenomenológicamente; prescinde de interpretaciones causal-genéticas e interroga más intensamente el sentido y el contenido de sentido de los fenómenos observados. Lo que importa a la Daseinsanalyse es ver (sehen), no explicar (erklären). La importancia y el sentido de este «ver» se manifiestan en la teoría de las neurosis y de las enfermedades psicosomáticas.

No cabe duda de que el pensamiento de Martin Heidegger ha influido en la teoría y en la práctica psicoterapéuticas en una medida que no puede ignorarse (véase Gion Condrau: Martin Heidegger’s Impact on Psychotherapy, Nueva York, Viena, 1998). La escuela de Zúrich de la Daseinsanalyse ha explorado muchas veces las posibilidades de traducir la palabra «Dasein» a otras lenguas, en especial al francés y al inglés. Llegamos a la conclusión de que «Dasein» como tal pierde su sentido propio en todo intento de traducción. Decidimos por ello conservar el término «Daseinsanalyse» a fin de diferenciarla de las llamadas psicoterapias existenciales, interpersonales o humanistas, puesto que remite únicamente a la analítica ontológica del Dasein de Martin Heidegger. Desde luego, cuando hablamos de teoría y de práctica nos movemos en terreno científico y no filosófico; pero, como el propio Heidegger sostuvo siempre y repitió en tiempos de sus seminarios de Zollikon, toda ciencia hunde sus raíces en supuestos filosóficos. Esto vale tanto para las ciencias naturales como para cualquier otro proceder científico, aun cuando esas raíces no se reconozcan ni se mencionen expresamente. La Daseinsanalyse, conforme a su visión de conjunto, trata de superar el dualismo cartesiano de sujeto y objeto, y con ello también el dualismo de psique y soma. En esa medida no hablamos de enfermedades psicógenas o somatógenas, aunque, en aras del entendimiento mutuo, la Daseinsanalyse conserve todavía el término «psicosomática». El enfoque daseinsanalítico del sufrimiento humano es fenomenológico. La fenomenología, tal como Heidegger la define (a diferencia de Edmund Husserl), no es cuestión de conciencia sino cuestión de visión: se abstiene de interpretaciones y deja que los fenómenos hablen por sí mismos. En esto, por supuesto, difiere de las teorías psicoanalíticas o junguianas, aunque haya adoptado algunas de sus recomendaciones prácticas, sobre todo de Freud.

Los científicos, psiquiatras, psicólogos y médicos modernos han perdido en su mayoría de vista la importancia real de lo evidente. A menudo pasan por alto la riqueza de lo que puede experimentarse de inmediato y se concentran en llegar cuanto antes a una explicación indirecta, teórica, apoyada en un trasfondo, de todo cuanto encuentran, haciendo así calculable su objeto de investigación y, por ello mismo, reproducible. A esto se opone el enfoque fenomenológico o analítico-existencial, que subraya una experiencia sencilla de los fenómenos percibidos. Se demora en la cosa misma que ha de explorarse, tratando siempre de captar su sentido de modo más explícito. Es así «objetivo» o real en el mejor sentido de la palabra. El derecho a una posición especial en el campo de la psiquiatría, la psicología, la psicoterapia y la psicosomática se deriva de que todas estas ciencias tienen que ver, por principio, con el ser humano. Menos que ninguna otra cosa puede el ser humano disolverse en cantidades calculables. La prioridad del método científico analítico-existencial en estos ámbitos tiene además su fundamento en la naturaleza del modo neurótico, psicosomático y psicótico de estar enfermo. Este, en su esencia, no descansa primeramente en cantidades contables, como sería el caso si de él se ocuparan las ciencias naturales. Solo puede comprenderse mediante la visión de las cualidades incalculables de las relaciones siempre distintas, perturbadas, decisivas y no libres del paciente singular con las eventualidades de su mundo. Esto, por supuesto, no excluye, sino que incluye, que por los métodos de la ciencia natural puedan hallarse, en la existencia de seres humanos sanos y enfermos, datos útiles y somáticamente importantes. Pero por este método nunca se halla la causa específicamente humana del estar sano y del estar enfermo.

Es manifiestamente incorrecto —como en ocasiones se hace— contraponer el análisis existencial como «filosofía» al psicoanálisis como «ciencia». Ambos son ciencias del ser humano, ambos, por así decirlo, «antropologías»; ambos pertenecen a la psiquiatría, la psicología y la psicoterapia. Así sigue siendo en una época en que los sentidos más estrechos de los términos médicos «enfermedad» y «salud» han sido ampliados por el punto de vista sociológico. Hoy, psiquiatras, psicólogos y psicoterapeutas no se contentan con formular teorías. Cada vez más se preguntan por el sentido y la significación de lo que está enfermo y ha de ser sanado. Para esclarecer la relación entre cuerpo y alma, y para tratar de escapar del callejón sin salida del modo dualista de mirar la vida, se ven forzados a consultar a los filósofos a fin de percibir mejor la existencia del ser humano. Todo intento de explicar al ser humano y de obrar sobre él, incluidas las ciencias psicológicas y médicas, descansa en supuestos filosóficos y precientíficos.

Al tener en cuenta estos supuestos filosóficos se establece la calidad del trabajo práctico del psiquiatra y del psicoterapeuta, pues su trabajo está ciertamente influido por su modo de comprender el mundo.

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Léxico

Los términos en que se lleva a cabo este trabajo siguen siendo alemanes. La escuela concluyó que no sobreviven a la traducción.

El léxico Cómo se forma uno